19.8.12

A la mierda.

No quiero darlo todo por perdido, pero es complicado no hacerlo cuando todo sigue igual. Conoces todo lo que pienso y siento sobre ti, pero tu sigues siendo un libro cerrado. Si al menos, me mostraras que piensas de esto, que piensas de mi... Si me dijeras que lugar ocupo yo en tu vida (si acaso ocupo alguno) quizás, solo quizás, esto se volvería un poco más fácil. Mientras tantos sigo aqui, divagando por el mundo, pensando en ti, hasta que mi cabeza diga basta, y me canse de todo este royo que tenemos montado tú y yo.

17.8.12

Tan sencillo como hacerme feliz.


Porque solo tú tienes el poder de hacerme sonreír en mis peores momentos. Solo tú puedes hacer que los días sean menos malos con tan solo brindarme un poquito de tu tiempo. Solo tú para dibujar esta maldita sonrisa de imbécil en mi cara, tan difícil de borrar. Para hacerme rabiar y para llamarme idiota, cuando el único idiota eres tú por haberte echo conmigo de esta forma. Un idiota tan idiota, que no entiende que las ranas no esperan eternamente para ser besadas, porque hay muchos más príncipes deseando convertirlas en princesas. Caballero engatusador que enamora con la mirada. El culpable de mis noches en vela, y de que te hayas convertido en el primer pensamiento al despertar.  El culpable de que esté cometiendo una locura enorme, en la que puedo salir ganando yo, y perdiendo otras personas, o viceversa. Aunque al fin y al cabo el amor es eso, una locura que solo entienden dos personas.

15.8.12

Tu est ce que j'ai toujours voulue.


Ahora, mírame a los ojos, aunque solo sea durante 5 segundos y ten el valor de decirme que no sientes nada, que jamás sientes nada cuando yo inconscientemente te rozo, cuando te miro y aparto la mirada, cuando sonríes, cuando ríes, cuando reímos. Dime que cuando me ves no sientes como el mundo se para. Dime que por muchas chicas que haya, cuando escuchas mi voz no sientes como te tiembla el pulso, que cuando beso tu mejilla o tus labios no sientes que no querrías nada más, que cuando estás junto a mi no necesitas nada más. Dime que todo eso es verdad y te juro que me voy, para siempre.

14.8.12

Quiero ser tu pasión constante.


"Hazme rabiar hasta que no pueda evitar besarte. Haz eso que sabes que me encanta que hagas. Sonríe de esa forma que me vuelve loca. Acaríciame muy despacito mientras yo me hago la dormida apoyada en tu pecho. Crea en mí esa sensación de felicidad máxima con solo un guiño acompañado de un beso al aire. Ríete de mí cada vez que pasemos al lado de alguna que te mire y yo me ponga celosa. Insiste cada vez que te diga que no. Dime que me quieres, pero no con palabras. Susúrrame lo guapa que voy cada día. Hazme llorar, pero solo de risa. Ten detalles conmigo, pero no detalles de papel. Hazme callar con un beso cada vez que me de la rabieta de niña tonta. Quiéreme pero de una forma que nadie entienda, que solo tu y yo podamos saber con simples miradas. Haz todo aquello que un día prometiste que haríamos juntos. Consigue que no pueda evitar sonreír cuando esté a tu lado. Discútemelo todo, pero nunca te pases de listo. Cuando me ponga pesada, dame la razón como a los tontos y haz que me enfade. Cuando quiera irme no me dejes. Cuando me hunda, recógeme pero nunca te hundas conmigo."

La mente le volaba a ras del suelo cuando pensaba en él.


¿Sabes lo que mas rabia me da?, pensar en los besos que no nos vamos a dar, en las cosas que no nos vamos a decir... ¿Qué tontería no? Como se puede echar de menos algo que nunca ha ocurrido.

Si me echas que sea de menos.


¿A quien quiero engañar? Una vez más voy a salir perdiendo en esta locura de juego llamado amor. Los días pasan, y todo sigue igual. Nada cambia, excepto yo. Siento que me pierdo, que me pierdo de verdad, y que me vuelves loca, majareta. La niña aquí soy yo, no tú, y sin embargo yo lo tengo todo mucho más claro. Deberías de empezar por pararte a pensar qué es lo quieres, y cuando estés seguro de tu respuesta me la dices y listo. No tienes que tener miedo a nada. Ni a lo que piense yo ni a lo que piensen los demás. Después de todo yo soy yo, y tu eres tú. Nunca hubo un nosotros. Por lo cual no voy a sufrir como anteriormente, ni a llorar ni nada de eso. No merece la pena, nunca la merece. Sin embargo espero que si me haces llorar, que sea de alegría, que si me echas, que sea de menos, y si me quieres, que me quieras en tu vida.

Fragmento de Marina "Carlos Ruíz Zafón".


”Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarse en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas, y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo. Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporaré si me toca y que, si no lo hace, se va a evaporar él. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe cómo subirse. Piensa que mis labios son la puerta del paraíso, pero no sabe que están envenenados. Yo soy tan cobarde que, por no perderle, no se lo digo. Finjo que no le veo y que sí, que me voy a evaporar…

Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes que harían bien manteniéndose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. No sabe que es el príncipe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despierte de su sueño eterno, pero eso es porque Óscar ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los príncipes no son azules y las durmientes, aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño. Es el mejor amigo que nunca he tenido y, si algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino.”

Contigo pero sin ti.


Estaba al final del pasillo y no podía parar de mirarlo. Será cierto eso de que la ausencia hace despertar esas ganas locas de secuestrarlo, de apartarlo del resto del mundo. Porque, ¿sabeís? Odio el mundo que le rodea, y que me rodea a mi también. Hacen que todo esto sea horrible, malo... Cuando no es así. Pero no importa, él esta al final de ese pasillo y el resto da igual. Pienso que, si me dejara llevar, podría pasarme un año entero mirándolo y ni me inmutaria. Y él lo sabe, lo sabe absolutamente todo y desde la distancia puede adivinar cada uno de mis pensamientos. Creo que se está riendo de lo estupida que es esta situación. Cincuenta metros y mucha gente nos separa, menuda gilipollez. La verdad, es que lo he malacostumbrado a saberlo todo de mi y no me molesta, aunque, me gustaría sorprenderlo de vez en cuando. Dejarlo pensando, aunque creo que ya lo hago (o al menos lo intento), cuando lo tengo a menos de cincuenta metros.